El banco manda un código a tu teléfono. Tu teléfono se abre con tu cara. La Carpeta Todo en Orden traza la cadena completa de acceso — empezando por el teléfono — para que tu familia de verdad pueda entrar.

Si dudaste aunque sea en una, eres como la mayoría de la gente que quería organizarse. No es descuido: nadie te dio nunca un mapa. Este es el mapa.
Muchas familias encuentran una libreta llena de contraseñas y aun así no pueden entrar a ninguna cuenta, porque cada inicio de sesión manda un código a un teléfono que nadie puede desbloquear.
En 2005 la llave eran las contraseñas. En 2026 la llave es tu teléfono, y después el correo donde llegan los cambios de clave. Deja la cadena, no una lista.
Sin la contraseña del correo, del teléfono ni de la computadora de mi mamá.— De alguien que ya pasó por esto.
Mucha gente anota unas contraseñas en una hoja, firma un testamento y da el tema por cerrado. Sin un plan claro, los huecos aparecen en el peor momento: la cuenta que nadie conocía, el formulario que nadie actualizó, el teléfono que nadie puede abrir. Esta carpeta cierra esos huecos en una tarde, sin tener que aprender de leyes ni de herencias.
Sin lenguaje legal y sin hojas en blanco. Respondes preguntas y llenas tablas: instituciones, últimos cuatro dígitos y dónde están las cosas. Nunca números completos. Nunca una lista de contraseñas.
La página que tu familia lee primero: a quién nombraste, a quién llamar y dónde vive la carpeta.
Bancos, fondos de pensiones, pólizas, deudas, ingresos, pagos automáticos y propiedades: se acabó la «búsqueda del tesoro».
La cadena de acceso que las demás carpetas se saltan — teléfono, correo, gestor de contraseñas, códigos — más la configuración de legado de Apple, Google y Facebook en 20 minutos.
Confirma a quién nombraste de verdad en cada cuenta y anota dónde se guarda cada documento original y cada llave.





16 páginas para imprimir: Empieza aquí, El mapa de cuentas, El teléfono primero, La revisión de beneficiarios y Dónde está.

Guiones palabra por palabra para decirles a tus hijos dónde está la carpeta, sin que se sienta morboso y sin pelear.

La revisión anual de 20 minutos, y los momentos de la vida en que toca «actualizar hoy», para que nunca se quede vieja.

Tu despedida, las cosas con historia y cartas para las personas que quieres, para que nadie tenga que adivinar.
No hace falta que lo seas. No necesitas tener tus estados de cuenta en orden antes de empezar: juntarlos es parte del segundo rato. No necesitas saber de herencias. Y no tienes que terminar de una vez: cada sección funciona sola, así que con la página «Empieza aquí» ya tienes más de lo que la mayoría de las familias llega a tener.
No es otro curso ni un archivador de 90 páginas que nunca vas a abrir. Son preguntas y tablas. Si puedes llenar un formulario en el consultorio del médico, puedes hacer esto.

Tenía unos papeles en un cajón y otros ni sabía dónde estaban. Por eso mismo siempre dejaba esto para después. Empecé llenando ‘Empieza aquí’ y seguí por partes. Me faltan algunos datos por buscar, pero ya tengo dónde anotarlos y mi hija sabe dónde está la carpeta.”

Mi primera duda fue si iba a tener que poner todas mis contraseñas en papel. No me daba confianza. Lo que me gustó fue poder indicar dónde encontrar la información, sin escribir las claves ni los números completos de las cuentas. También me sirvió para hablar con mi esposa de cosas que hasta ahora solo sabía yo.”

Lo que más me costaba no era llenar la carpeta, sino decirles a mis hijos para qué era. No quería que se asustaran. El guion me ayudó a empezar la conversación y explicarles dónde estaban las cosas. No hablamos de todo ese día, pero por fin dimos el primer paso.”

Soy Melvis Diaz y llevo más de 12 años trabajando en esta área. Durante todo este tiempo he visto una situación repetirse más veces de las que quisiera: familias que, cuando llega un momento difícil, además de lidiar con sus emociones tienen que enfrentarse al caos de no saber dónde están los documentos, las cuentas o la información importante de un ser querido.
Por eso creé Todo en Orden. No nació simplemente como un producto, sino como una forma práctica de convertir años de experiencia en una herramienta sencilla que cualquier familia pueda utilizar. Mi intención es ayudarte a dejar las cosas claras y organizadas hoy, para que mañana las personas que amas no tengan que empezar desde cero buscando respuestas en el momento en que más necesitan tranquilidad.
— Melvis Diaz, creadora de Todo en Orden
Kits parecidos se venden entre 45 y 179 dólares, y muchos se quedan en un cajón a medio llenar. Le pusimos este precio para que decidir te tome menos que llenar la primera página: nada entre tú y una carpeta que tu familia te va a agradecer.
Pago seguro · llega a tu correo en minutos
Descárgala, imprímela y llena la primera sección. Si sientes que no le ayuda a tu familia a saber dónde está todo, escríbenos dentro de los 30 días y te devolvemos hasta el último centavo. Sin formularios y sin preguntas.
No. Es una carpeta para organizarte: un mapa de lo que existe y de dónde está. Funciona junto con un testamento o un fideicomiso, y no los reemplaza. No es asesoría legal, fiscal ni financiera.
Durante unos cinco minutos. Como lo dijo alguien que ya lo hizo: «Sé que parece morboso poner tu nombre en las cosas, ¡pero cómo te vas a alegrar de haberlo hecho!» La carpeta es de logística, de dónde están las cosas, y el Bono 1 te da las palabras exactas para que la conversación sea ligera.
No, y no deberías. La carpeta te muestra opciones más seguras (un sobre sellado, el acceso de emergencia de tu gestor de contraseñas o las funciones de legado de Apple, Google y Facebook) y solo anotas dónde se guardan las llaves.
Sí. Son páginas impresas y tablas que llenas con pluma. La parte de tecnología es una lista corta con el nombre exacto de cada ajuste; o alguien de tu familia te puede ayudar con esa página.
Sí. Está escrita para Latinoamérica con términos generales —bancos, fondos de pensiones, seguros, notaría, testamento— que existen en todos los países. Donde las reglas cambian de un país a otro, la carpeta te dice qué preguntar y a quién.
Pagas en tu moneda o en dólares, con tarjeta o con los medios de pago locales que acepta la plataforma. Justo después del pago te llega un correo con tu descarga. Imprímela en casa o en cualquier imprenta, las veces que quieras.
Porque el testamento dice quién recibe qué, pero no dice dónde está cada cosa. No lista tus cuentas, no dice cómo entrar a tu teléfono y, en muchos casos, no cambia al beneficiario que figura en un seguro o en un fondo. La carpeta es el mapa que acompaña a tu testamento; no lo reemplaza.
Sí, y a veces más. La carpeta no es para gente con fortunas: es para que tu familia encuentre la cuenta del banco, el seguro del trabajo, la pensión, los papeles de la casa o del auto, y los pagos automáticos que hay que cancelar. Justo en las familias con pocos papeles es donde más se pierde, porque nadie los tiene anotados.
Es el mejor momento. Se hace con calma, en una tarde, sin prisa ni presión. Además no es solo para cuando alguien fallece: también sirve si un día estás en el hospital y tu familia necesita pagar una cuenta o hablar con tu seguro.
La carpeta está diseñada para eso. Nunca escribes contraseñas, números de cuenta completos ni tu número de documento completo: solo el nombre de la institución, los últimos cuatro dígitos y dónde está cada cosa. Si alguien la encuentra, no puede entrar a nada. Y como es papel, tus datos no quedan en internet.
Unas cuatro sesiones de 45 minutos. Puedes hacerlas en una tarde o repartirlas en la semana. Cada sección funciona sola, así que aunque solo llenes la primera página, tu familia ya tiene por dónde empezar.
Está pensada para imprimir y llenar con pluma, porque el papel es más seguro y tu familia lo encuentra sin claves. Si prefieres, puedes escribir sobre el PDF con cualquier aplicación que permita anotar en PDF, pero te recomendamos imprimir la versión final.
Es lo más común. Por eso viene el Bono 1, La Charla de Sobremesa, con frases palabra por palabra para empezar la conversación sin que suene a despedida: se habla de dónde están las cosas, no de cuánto hay ni de quién se queda con qué.
Sí, y es una de las mejores formas de usarla. Siéntate con ellos, llénenla juntos y guárdenla donde los dos sepan. Te ahorra la búsqueda el día que la necesites.
Un solo pago de $20. No hay suscripción ni cobros mensuales. La descargas y es tuya para siempre.
Tienes 30 días de garantía. Si sientes que no te sirve, pides el reembolso desde el recibo de tu compra o escribiéndonos, y te devolvemos el dinero completo. Sin preguntas.
No hay trampa. Kits parecidos se venden entre 45 y 179 dólares, pero muchos se quedan a medio llenar en un cajón. Preferimos un precio que no te haga dudar, para que lo importante sea hacerlo, no pensarlo.
Imprime una segunda copia: las cuentas y el teléfono de cada persona son distintos, así que cada quien debería tener su propia carpeta.
No un fin de semana. No una cita con un abogado. Una tarde, una carpeta, y tu familia nunca tendrá que hacer de detective.
Quiero la carpeta — $20 →Garantía de 30 días · descarga inmediata